19/05/2026
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Debió ser una fiesta. Fue un funeral. No es la primera ni la segunda vez que nos pasa. Nuestra querida Real Sociedad es una experta en convertir despedidas y celebraciones en actos tristes y completamente deslucidos. Lo de ayer fue una más ‘made in Real Sociedad’

El adiós de Aritz y de la temporada en Anoeta eran motivos suficientes para la fiesta. Un jugador que ha estado once temporadas en nuestro primer equipo no se va todos los días. Y mucho menos decimos adiós en casa a una campaña histórica en la que nuestro equipo ha conseguido una gesta me atrevo a decir que inigualable. Y más gesta todavía viendo lo que hemos visto en este mes que hoy se cumple del grandioso título de Copa…

Esta vez no fue la organización -no sé si había algo preparado o no-, fue el equipo con su entrenador a la cabeza, el que se encargó de amargar el día a su afición, que se fue cabreada de Anoeta. Y lo siento por Rino, pero el entrenador es para bien y para mal el máximo responsable para lo bueno y lo malo. Y no le he oído reconocer errores. Desde La Cartuja no ha acertado. Lo del domingo fue una mala broma, colocando, entre otras cosas, a Zakharian de extremo izquierdo, en una horrible vuelta al pasado.

Lo peor fue ver a la Real no saber jugar 20 minutos contra un Valencia ramplón con diez y con el marcador a nuestro favor. Patético. Y ahí tiene mucha culpa el entrenador, como la tiene por los 60 goles encajados hasta ahora. También los jugadores, claro.

Ya os he comentado que a mi el reloj se me paró en La Cartuja. Un mes después por supuesto que sigo celebrando. Y lo que me queda. Pero hay algo con lo que no puedo y es la dejadez, la desidia… Y eso es lo que vi en Vallecas a partir del 1-3 y ayer en Anoeta después del 3-2 y la roja a Comert. Inaceptable no querer ganar. La Real ha tirado 5 puntos que tenía conquistados y le colocaban séptima con opciones de acabar sexta por no querer, por dejarse ir. Y consiguió de paso que lo que podía haber sido algo bonito fuera un acto tristísimo. Y ojo, que es posible que termine decimotercera.

Mucho, muchísimo trabajo tiene Matarazzo y la dirección deportiva este largo verano. El equipo no defiende bien, o mejor: lo hace muy mal de forma recurrente. Tiene lagunas, momentos en los que cualquier rival le desarbola y le pasa por encima. Lo vimos incluso en la final de Copa en esos diez minutos del 83 al 93. Aquello acabó muy bien, pero sinceramente la Real no puede jugar al fútbol así.

Es evidente que el equipo tiene un problema sideral no de un jugador o de dos, sino en su estructura defensiva, que o soluciona antes de agosto o vendrán muy mal dadas. Ha sido muy recurrente echar la culpa a Caleta, pero el problema ni mucho menos ha sido el croata. Todos, absolutamente todos tienen que mejorar en su faceta defensiva. Y ahí Matarazzo tiene un trabajo descomunal por delante.

Son muchas las decisiones a tomar. Remiro, Marrero o los dos; el futuro del propio Caleta; Pacheco; Zubeldia no rinde igual por la izquierda y Martín tiene que jugar por la derecha; fichar un central o contar con Kita o Beitia; el recambio de Aramburu; Javi López; quién es el pivote defensivo de este equipo; Zakharian; Brais; fichar un medio o dos o subir alguno del Sanse; Karrika, Carlos Fernández; Wesley – su cesión ha sido una broma de muy mal gusto-; Kubo sigue o viene otro extremo, o dos; Carrera; Ochieng…

Incluso tiene un reto enorne el técnico en la delantera, porque si algo ha quedado claro es que Oskarsson, con 9 goles, tiene que jugar y es imprescindible encontrar la fórmula para que Oyarzabal y él sean fijos en el once.

Mucha tela que cortar y decisiones que tomar en las que es obligatorio acertar. Estamos en Europa y se tiene que notar en la confección de la plantilla. Hay que actuar con firmeza, sin miramientos. Base del equipo tenemos. Y buena. Hay que apuntalarlo con jugadores, que por favor sean de rendimiento inmediato. No quiero más experimentos.

Dicho todo lo dicho, y a pesar de todo, no me olvido de lo más importante. Ese título histórico que nos emocionó a todos hace 30 días y que, como digo, viendo lo que veo en cada partido, cada día valoro más.

Ahora nos queda Cornellá. Hay que ganar y acabar séptimos si se puede. A ver si jugamos de verdad.

Txapeldunak gara! Aupa Real!

 

 

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2 comentarios en «Made in Real Sociedad»

  1. Una reflexión para firmar Pedro. Bien dices que con lo que vivimos hace un mes parece increíble que no tuviéramos cuerpo para despedir en condiciones al equipo y más aún a Aritz, pero el final fue, y no era la primera vez, patético. Hablas bien de mirar hacia arriba, pero deberán tener en cuenta los responsables del club que con haber perdido un partido más, solo uno más, hubiéramos tenido que esperar a la última jornada para mantenernos en Primera. Patético y peligroso para el futuro si no se toman las medidas necesarias para una próxima temporada a la que el calendario de este año se suma la competición europea. Cuatro puntos de los últimos veintiuno y sesenta goles encajados, no hay por donde agarrarlo y a ver si por fin esta vez se planifica con tiempo y no entramos en la competición sin haber cerrado la plantilla como en las dos temporadas anteriores que puso en jaque a dos entrenadores de la casa.

    1. Eso espero Tito. Este año tienen tiempo, pero seguro que empezaremos que si hasta que acabe el Mundial no se mueve el mercado y esas cosas. Tienen mucho que hacer y desde hace un mes ya saben dónde estará la Real la próxima temporada. Y ahora también que en Sanse sigue en Segunda. Pues manos a la obra.

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