17/09/2026
luces

Llevábamos unos meses muy tranquilos sin ‘munueras’ ni ‘manzanos’. Pero tenía que llegar el día. Y fue el domingo. No lo digo por el penalti. Ya pueden intentar los colegiados -los peores de Europa con diferencia, como se vio en el Mundial- explicarme lo que quieran de normas y leyes sobre lo que es mano o no es mano, porque ni ellos mismos las conocen. Por encima de todo existe algo que los colegiados españoles no tienen. Es el sentido común. Y el sentido común dice claramente que no hubo penalti por ningún lado. Es más. Como se vio en ‘El Día Después’, Martínez Munuera repite a Remiro varias veces que «si antes le da en el pie, cancelo el penalti». Mentira. No lo hizo. Este hombre sabe qué pita y a quién pita. No es la primera ni por desgracia será la última que perjudique a la Real. Consiguió hace unos años que sancionaran a Aperribay por sus protestas tras una derrota en Anoeta creo que contra el Granada.

El domingo persiguió a los nuestros desde el minuto 1 hasta que consiguió que el Atlético marcara. Y después también. Impidió que la Real presionara alto pitándole faltas inexistentes, especialmente un robo de Beitia que dejaba a los nuestros en superioridad cerca del área rival. Perdonó la amarilla a Baena, tras advertirle. Amonestó a Yangel cambiando su criterio según el color de la camiseta. Decidió él cuándo debía realizar los cambios Matarazzo en una postura inédita. Amonestó a Oyarzabal por ayudar a Remiro a ponerse el brazalete. Interpretó que perdía tiempo con el 0-0. Pensaría por su cuenta que la Real estaba contenta con el empate… Pero es que además no le dio para pensar que Remiro tiene guantes y no podía ponerse el brazalete él solo. Señaló una falta de Ochieng, cuando fue el realista el que sufrió tres faltas seguidas del defensor del Atlético… Amonestó a nuestro entrenador y no a Simeone que se pasó, como siempre, todo el partido gesticulando, protestando al cuarto árbitro y al linier y saliendo incluso al terreno de juego. Y así puedo seguir tres párrafos más. O cuatro.

Es verdad que a la Real le faltó claridad arriba en la larga fase que controló el juego y a partir de los cambios se fue diluyendo, pero no es menos cierto que el hombre más decisivo del partido fue este Martínez Munuera, que consiguió lo que le gusta. Ser el protagonista. Y ayudar a los más poderosos, que no más grandes. Que nos conocemos.

El 0-3 final no deja de ser una anécdota. La Real hizo bien volcándose en busca del empate y se encontró dos goles más. Derrota y a seguir adelante. Lo primero es olvidarse de Munuera y de los colegiados, porque es malo obsesionarse. Pero no por ello vamos a estar callados. Ahora toca centrarse en dos partidos más que importantes que jugamos en tres días.

Primero llega el Bournemouth inglés. Solo alguien que no conoce la Premier puede pensar que son inferiores. Una cosa es que tenga una historia muy corta y esta sea su primera participación en Europa. Y otra cosa es la realidad de un club que en el verano de 2025 se gastó 180 millones de euros en fichajes destacando los 35 por Diakaté, los 29 por su portero Petrovic o los 28,5 millones por Ryan, extremo derecho titular de la selección de Brasil. Este verano ha incorporado a Silva (25 millones), Álvaro Rodríguez (25 millones) y a Alex Jiménez (19) entre otros, para un gasto total de 80 millones. Es decir, 260 millones en dos años. En su once de gala hay seis jugadores que les han costado más de 20 millones cada uno.

No. En absoluto son inferiores a la Real y va a hacer falta la mejor versión de los nuestros para sumar los tres puntos. Son muchos los jugadores (Oyarzabal, Guedes, Gorrotxategi, Barrene, Soler y especialmente Kubo) que están lejos de su mejor forma. Pero mañana necesitaremos un esfuerzo extra de todos para empezar bien esta andadura europea. Y lo más importante, acierto en las áreas. Luego vendrá Valencia, otro partido complicado en el que, para no quedarse atrás antes del superparón, hay que puntuar, algo que será más sencillo si primero ganamos a los ingleses. Aupa Real!

 

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2 comentarios en «Una persecución de principio a fin»

  1. Lo de las manos, y no solo en las áreas, hace tiempo que me resisto a analizar. Comenté con quienes me acompañaban en Anoeta que el VAR anularía el penalti cuando comprobarán que el balón venía rechazado de la pierna del realista. Pero no, penalti y lo que ya estaba poniéndose más difícil porque con sus cambios Simeone volcó más el partido hacia el área de Remiro, se terminó de jorobar para los propósitos realistas. Yo insisto en que hay jugadores lejos de su necesaria puesta a punto y cuando Oyarzabal está más apagado el equipo está triste. Vamos a ver cómo llegamos al superparón y tal vez en ese tiempo aumenten las cargas de trabajo en Zubieta y el equipo ofrece mejor efectividad.

    1. Así es Tito. No solo Oyarzabal está bajo, hay más jugadores lejos de su mejor forma y a pesar de esto, cuando se van del campo, se nota. El super parón no lo veo claro porque cerca de diez jugadores se van a ir con sus selecciones. Si hubiera sensatez le darían descansó a Oyarzabal, pero me temo que eso no va a pasar.

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