24/02/2026
Oviedo

Solo tengo tres  cosas que decir.

Una: aunque juegues contra el colista no puedes regalar una hora de partido. No me gustó el plan de partido de Matarazzo. Jugar con solo dos delanteros ante la peor defensa de la Liga fue una muy mala idea. Al Oviedo hay que ir a buscarle arriba. Y durante una hora lo único que hicimos fue especular. Ni siquiera atacamos por la banda de nuestro conocido Javi López, que tiene como punto flaco precisamente la defensa. Le dejamos jugar a placer. Solo cuando nos vimos con el agua al cuello metimos tres delanteros y fuimos de verdad a por el partido. Y lo debimos ganar. Durante la primera hora de juego solo una ocasión, la de Brais, que debió marcar. En la última media hora, ya con Orri en el campo, tres goles, un poste y otras tres ocasiones. Las cosas no son por casualidad.

Dos: encajar tres goles de córner en medio tiempo frente a un equipo que había hecho trece en toda la temporada no tiene justificación alguna. Algo está haciendo muy mal la Real en la defensa del balón parado, tan mal como que es el peor equipo de la Liga en este aspecto. ¿Puede ser que colocar siempre a Gorrotxa marcando al delantero centro sea una de ellas? Puede ser. Pero seguro que hay más cosas; concentración, decisión, contundencia… El Oviedo ha marcado 16 goles esta temporada. Cuatro a la Real. No tengo más preguntas, señoría.

Tres: sé que es nocivo obsesionarse con los árbitros, pero es que no nos dejan más remedio. Bailly, que hizo precisamente el empate a tres, debió irse a la calle al empezar la segunda parte. Jugada de meridiana claridad que ni este peligroso árbitro ni su colega en el VAR quisieron ver. Porque no es que no la vieron. No. La vieron perfectamente pero prefirieron perjudicar, otra vez, a la Real. ¿La causa? Es muy fácil. Arbitran teniendo en cuenta el color de las camisetas. A los de blanco y, especialmente a los de rojiblanco -de risa una vez más que una falta del atacante se convierta en penalti- se les da. A los de blanquiazul se les quita. Y no hay más. Por eso os repito que no nos van a dejar ir a Sevilla. Ojalá me equivoque. Nada me gustaría más. Pero viendo todo lo que veo cada día estoy más convencido. También es cierto que para ganar hace falta no empezar perdiendo todos los partidos por uno o dos goles. Y eso es culpa solo nuestra.

Aupa Real!

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2 comentarios en «Solo tres cosas y todas malas»

  1. Hola Pedro. No temas, jugaremos la final, la lección de los dos últimos partidos tiene que servir para que los jugadores y el entrenador dejen de hacer experimentos. Salimos preocupados el sábado de Anoeta. Estar en manos del colista no es plato de buen gusto y el empate fue un paso atrás, cuando se vio claramente que si el equipo se lo toma en serio es capaz de ganar. El técnico realista ha hecho algunas cosas en los últimos partidos que no me han convencido demasiado. Y estoy contigo que obsesionarnos con los árbitros no puede terminar bien. Es mi convencimiento que ni en el Bernabéu perdimos por los errores arbitrales ni déjanos de ganarle al Oviedo por Munuera. Centrémonos en lo que nos jugamos y ahora sí que hay que concentrarse en la semifinal aunque antes haya que viajar a Mallorca. El partido ante el Athletic es, sin duda, el partido de la temporada, de la década y hasta de la historia de Anoeta casi casi…

    1. Hola Tito. Estoy de acuerdo. Es evidente que por mucho que digan desde dentro, los jugadores ya miran a la semifinal, el partido de la temporada como dices. Si te acuerdas en el partido anterior a la final que ganamos perdimos… 6-1 contra el Barça. Desde luego que en Mallorca no puede pasar eso, pero yo cambiaría sin duda por lo menos medio equipo. El partido es ek del 4 de marzo. Gracias.

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