Quiero empezar hoy mandando mi ánimo a todos los realzales que se han quedado sin entrada para la final. Entiendo su frustración y hasta su cabreo. No jugamos finales todos los años y para la gente fiel a nuestro equipo, incluso en los peores momentos, va a ser duro comprobar cómo ellos se quedan fuera y haya no socios que estén en La Cartuja. No es de recibo algo así.
El tema de las entradas de la final es en sí todo un disparate. Y el gran culpable es precisamente el organizador, la Federación Española de Fútbol. El hecho de que la Real anunciara en mitad del proceso de inscripción que cada socio podía poner en la entrada el nombre del que quisiera, dio un giro radical al mismo, pero no es menos cierto que antes ya había socios que se habían apuntado para ceder a otros las entradas. Las cosas como son. Había muchos dispuestos a saltarse las normas desde el primer momento. Y todo debido a que el que no tiene un sistema medianamente lógico de venta de entradas es la propia RFEF, que además se ha excedido de forma vergonzosa con los precios. La realidad es que hay socios que van a tener que pagar más por una entrada para la final que por el abono anual de la Real. Eso es un dislate. Y eso tiene un responsable, la RFEF, que solo busca el negocio puro y duro.
Ya os he contado muchas veces que la Copa es el torneo más manipulado de Europa. Y no creáis que porque haya llegado nuestra Real a la final he cambiado de opinión. Sorteos manipulados hasta los cuartos de final buscando una final Madrid-Barcelona. Beneficios a equipos por su papel en otra competición, en este caso la Liga, porque los cuatro que juegan la Supercopa tienen beneficios en la Copa y a la Supercopa se llega también por la Liga. En fin. Por eso os digo que el equipo que más méritos ha hecho con diferencia para ganar este torneo es la Real. Es el único de los 128 participantes que ha jugado todas las eliminatorias. El único que ha ganado todos los partidos. El único de los dos finalistas que no ha tenido un sorteo manipulado a su favor. El único que va a jugar contra cuatro equipos de Primera, con solo dos partidos en Anoeta. El único que ha tenido que superar, además, un arbitraje demencial. Y ahora a su afición le plantan la final a 900 kilómetros, el doble de distancia que para su rival, y le ponen unos precios desorbitados. Y encima la RFEF no tiene un sistema de inscripción que permita que solo los socios realistas vayan al partido. No cabe mayor disparate.
Y conste que escribo esto después de que mi familia haya tenido suerte en el sorteo de entradas. Eso sí. No os oculto que estaba dispuesto a dejar mi entrada a mi hija si no le tocaba. Lo iba a hacer y no me escondo. Yo ya estuve en el Molinón en el 81; en La Romareda en el 87; en el Bernabén el 88; en Vigo en 2003… Ahora ella, socia desde los 15 años, se merece estar allí. Ha habido suerte y estaremos los tres, pero me acuerdo de todos los que no han tenido la misma fortuna que nosotros. Mucho ánimo y que no desesperen. Va a haber muchas bajas entre los que se habían inscrito, algunos para ir, y otros simplemente para dejar sus entradas a otros.
En la Liga la Real sigue su marcha. Victoria más sencilla de lo previsto frente a Osasuna. Otro equipo de forma consecutiva que se lleva tres goles, después de Oviedo, Elche y Celta de Anoeta. Matarazzo ha cambiado el equipo, el juego, la confianza, el ambiente… Se trata de mantener este estado hasta justo dentro de un mes. Toca el partido más complicado de lo que resta de Liga, la visita a Villarreal, un equipo superior, pero al que se puede hacer daño. A por ello. Aupa Real!